La persistencia de la memoria
por Pan_ama, publicado el
El otro día, rebuscando entre los recovecos más olvidados del armario, encontré una vieja caja de galletas repleta de fotografías. La mayoría de ellas hacía muchos años que no las revisaba, al punto que ni recordaba la instantánea. También en la mayoría de los casos, desconozco completamente dónde estarán los negativos correspondientes a esas fotos. Supongo que tampoco he reparado en que, en caso de que esas fotos se perdieran o se acabaran de deteriorar, no habría forma de poder rescatar nunca más la imagen de ese momento salvo, quizás, a través del tiempo que pudiera durar su recuerdo. Es posible que no seamos totalmente conscientes de la cuestión de la persistencia de la memoria. O mejor dicho, de la información. La información que a lo largo de nuestra trayectoria vital hemos ido generando, ha ido sucesivamente expirando y diluyéndose en la nada, a medida que íbamos concatenando y zanjando otras tantas etapas de la vida, que van desprendiéndose las unas de las otras y que, al parecer, no precisan del lastre de esa información que en su día creamos. Las fotos en la caja de galletas parece que siempre estarán ahí, pero su integridad es algo realmente frágil. ¿Dónde quedó la primera redacción que hicimos en la escuela? ¿Es posible volver a leer aquél poema que en su día escribimos en una servilleta? ¿Y volver a escuchar aquella cinta de cassette con las voces de nuestros amigos? En casi todos estos casos, rescatar esa información (sea lo valiosa que sea) está supeditado al estado en que se encuentre el soporte físico que la mantiene. Las grabaciones en soportes magnéticos (cintas de vídeo o audio) se degradan al cabo de unos cuantos años. En el caso que se pretenda evitar la pérdida, habría que ser audaces encontrando un dispositivo que fuera capaz de reproducir dicho soporte, rescatar la información contenida con una calidad aceptable y grabarlo nuevamente en un soporte más actual. Huelga decir que habría que repetir este proceso cada vez que los soportes o formatos fueran quedando obsoletos; cosa que ocurre cada vez con mayor frecuencia. Existen efectivamente en el mercado aparatos que realizan esta tarea a un precio razonable (ver por ejemplo
http://spanish.getusb.info/?s=tornamesa). En el caso de los escritos, si llegáramos a encontrar los originales en buen estado, una buena opción podría ser digitalizarlos con un escáner y guardarlos como una imagen o documento electrónico. De este modo, se conseguiría al menos "congelar" la degradación del papel en el momento en que sea crea su facsímil. Sin embargo, este paso no es más que el inicio de nuestras cuitas. Por ejemplo, tras haber digitalizado con éxito todo el fondo de fotografías históricas y escritos de nuestra infancia, nos podríamos preguntar: ¿y ahora, qué? ¿dónde guardar todos esos gigabytes de información personal? Dejarlos solamente en el disco duro de nuestra computadora puede ser frágil también, estarían expuestos a virus, averías o a que, sencillamente, un simple robo. Guardar una copia de seguridad en un disco óptico sería volver a someter nuestra información a una nueva fecha de caducidad (¿habéis probado a reproducir en vuestro actual ordenador los CD-ROM que grabásteis hace, por ejemplo, once años?), amén de la facilidad con que se pueden perder dichos discos en la siguiente mudanza. ¿Qué hacer entonces? La respuesta está en las nuevas costumbres cotidianas que hemos adoptado desde que somos seres dependientes de la tecnología. Seguramente os sonarán las situaciones que describo a continuación:
- A un amigo le acaban de robar su teléfono celular y nos envía un correo electrónico pidiéndonos que le volvamos a comunicar nuestro número, ya que con la pérdida del aparato, perdió la información de sus contactos.
- De igual modo, el mismo amigo desafortunado nos vuelve a enviar un correo solicitándonos que le volvamos a enviar las fotos de la excursión que hizo con nosotros, ya que debido a una avería el disco duro de su ordenador pasó a mejor vida.
| Soporte | Privacidad | Perdurabilidad | |
| Diapositivas / fotos | Alta, se pueden guardar en un cajón | Frágil (se pueden perder o romper con facilidad y no hay copia) | |
| Fotografía digital por e-mail | Dudosa, no sabemos si nuestros amigos han reenviado la información | Intermedia, la información perdura lo que perdure una amistad o una generación de soportes digitales | |
| Album de fotos en Redes Sociales | Muy dudosa, hemos perdido el control sobre los contenidos | Alta, esa información quedará almacenada sine die |
Gloria edith, de Peru:
pero déjame decirte que tiene su lado sentimental esto de la persistencia de la memoria, ya que en un tiempo determinado puedes haber colgado fotos en una situación en donde meritaba enseñarle a toda tu red social parte de tu historia, pero luego a medida que pasa el tiempo y las situaciones no son eternas dejas ese medio que pasa ahí ??? Quizás el estado emocional cambio ....
20/05/2010 6:21:02
Rafel, de Pamplona:
Interesante reflexión que se suma a las que hasta la fecha se han realizado acerca del tema de la persistencia de la memoria y su relación con los soportes tecnológicos (memorable la conferencia de Lauren Cornell directora de Rhizome.org). Y fascinantes las hipótesis que pueden abrirse en torno a la idea de la consciencia colectiva. Solamente una puntualización, gran parte de la información que recorre Internet diariamente a través de los cables en algún momento es radiada a la atmósfera en forma de ondas a través de antenas satélite (en formato digital, eso sí) así que es muy posible que nuestra información siga viajando por el espacio exterior y nuestra fotos del Facebook sean vistas algún día por algún ser inteligente del espacio exterior.
Burbuja, de Magma:
Buena conclusión, Rosa ; )
Rosa, de Lejos:
Creo que el soporte de imágenes/datos que va a tener más persistencia temporal en el ámbito individual o doméstico es el que logre mayor autosuficiencia, es decir, el que no necesite de terceros aparatos para reproducirse/exhibir sus datos. ¿Por qué? Porque hasta ahora en mi corta (;-) existencia han pasado decenas de adminículos para ver/reproducir/exhibir fotografías, datos, videos, y los únicos que utilizo son los que me brinda la tecnología actual más las fotografías y libros que no necesitan de aparatos reproductores que terminan descartados como diapositivas, vinilos, casettes, videocasettes, cartuchos, diskettes, CDs, etc. Todos los datos que recogí en el transcurso de la vida están diseminados por ahí pero ahora no puedo acceder a ellos cómodamente a menos que estén en un soporte de papel.
Rosa, de Lejos:
Me gustaría añadir que ningún ser inteligente perdería tiempo mirando fotos ajenas en Facebook.
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