¡Empieza el día procrastinando!
por Pan_ama, publicado el
Quizá muchos de los lectores habituales de nuestros artículos sobre la Procrastinación echen en falta menos descripciones sobre este "transtorno" y más propuestas sobre posibles soluciones al mismo. Aunque ciertamente hay procrastinadores que prefieren aceptar su condición y adaptarse a ella, me consta a raíz de los múltiples comentarios acumulados estos años que la mayoría desea que salga de sus vidas de una vez.
Pues bien, un posible remedio a la procrastinación podría ser una vía intermedia: ¡Empieza el día procrastinando! La propuesta puede parecer chocante, así que vamos a explicarla en detalle.
Para empezar, y sobre todo para aquellos que sean neófitos en el tema, hay que aclarar que procrastinación no equivale a pereza. Un procrastinador no es un vago, al contrario, puede ser una persona muy activa. El problema es que hay una discordancia entre lo que hace o desea hacer y lo que debería hacer. Ése es el problema fundamental, que hace que el procrastinador reordene, consciente o inconscientemente sus prioridades.
A menudo las consecuencias de procrastinar nuestras actividades más urgente o importantes (sean tediosas o no) pueden ser peores si insistimos en forzarnos en empezar el día haciendo presicamente esas tareas. Al hacerlo, la procrastinación tarda poco o nada en aparecer, y el tiempo efectivo que al final habremos dedicado a dichas tareas será mínimo. En su lugar, si aprovechamos el impulso del café matinal para ponernos manos a la obra en nuestras procrastinaciones, éstas serán más productivas y probablemente nos acaben dando una sensación de satisfacción y completitud que haga que "no nos sepa tan mal" abandonarlas (es decir, procrastinar las procrastinaciones) y ver con mejores ojos el centrarse en las obligaciones, que se dejarían para la parte final de la jornada.
De este modo, aún sin ser en panorama ideal (seguimos sin dedicarle todas las horas del día a estas obligaciones), el tiempo y energías que habremos reservado a las tareas perentorias será claramente superior con respecto al escenario habitual, el de "empiezo-por-lo-que-necesito-pero-no-me-gusta". Además, se puede sacar ventaja del hecho de que las tareas procrastinantes nos habrán proporcionado la necesaria inercia laboral para que posteriormente sea menos difícil superar la "barrera de activación" para iniciar o continuar las otras tareas más imprescindibles o tediosas. De este modo se puede sacar provecho de la procrastinación, apartándola ligeramente en lugar de entregarse derrotado a sus brazos.
Haced la prueba. Y no procrastinéis escribir vuestro feedback en los comentarios ;-)
Gloria Edith, de Perú:
no estas sola Niguca en otro lugar del continente tambien estoy yo que siento que las cosas no se hacen como deberian, pero es por la sobreconfianza y porque crees que lo que no hiciste hoy , el dia de mañana se hara . Pero es bueno conocer ese problema y con ayudas como esta se superara ya lo tengo claro
20/05/2010 6:31:29
Niguca, de Valencia:
Pese a todo, nunca te quitas la sensación de culpa de encima. Incluso aunque la gente que te rodea no se de cuenta, siempre estás justificándote y sintiéndote mal. A veces, te das auténticos palizones haciendo cosas con tal de no hacer lo que en realidad tienes que hacer, y ellos no se dan cuenta, pero tú te sientes fatal. Es un asco ser así. En mi entorno no conozco a nadie como yo. A veces pienso que yo me llevo la palma .
nemo, de mexico:
puedo opinar ?
Juancho, de Argentina:
Lo leì despues de los siguientes, me parece bueno como alternativa para autosuperar el sindrome. Lo pondre en practica
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