Índice de artículos

Últimas opiniones:

(), sobre el artículo El":
"Ser buenudo , entonces, es practicar la tolerancia??. La verdad es que perbido que este artículo utiliza como ejemplos situaciones límite que nos imp..."

Gabi (Sudakia), sobre el artículo El":
"Es que en el caso de los inmigrantes ilegales el problema estuvo tipificado desde un principio: se estaba violando la ley desde el mismo momento en qu..."

Gabi (mover el traste), sobre el artículo El":
"¿y para cuando el nuevo artículo? ¿o es que la procrastinación también llegó a este lugar?..."

El "Buenismo"

por Pan_ama, publicado el

El término "Buenismo" es un neologismo acuñado recientemente por no se sabe muy bien quién, pero que está siendo empleado por algunos medios de comunicación "generadores de opinión" y cuya línea editorial correspondería a la denominada "derecha liberal", para desacreditar una manera de hacer política, fundamentalmente por parte del gobierno de Rodríguez Zapatero en España. No existe pues unanimidad o precisión en la definición del Buenismo. Algunos autores lo asimilan a la doctrina política de la Alianza de Civilizaciones, promovida por el mismo Zapatero. Otros van más allá, y asocian el Buenismo a una manera de gobernar excesivamente condescendiente e indulgente, en general, más allá del nombre y apellidos del gobernante. Según Florentino Portero[1] en un artículo del GEES, el Buenismo es "la diplomacia del talante", de la sonrisa hierática, del buen rollito, y, de una forma más desarrollada, una doctrina que promulga el entendimiento con los regímenes extranjeros no democráticos y que no respetan los derechos humanos; en lugar de tratar de cambiarlos (por las buenas o por la fuerza). De poner por delante siempre el apaciguamiento como medio y como fin en sí mismo. Todo esto en contraposición con lo que ha venido siendo últimamente la política exterior estadounidense, desmarcándose de ésta y buscando una afinidad mayor con países que por lo general han sido declarados como "malignos" por el gobierno de Washington. Según Fernando Sánchez-Dragó[2], "Consiste el Estado de Derecho en aplicar a todo el mundo la misma ley, por dura que resulte, sin discriminar positivamente a nadie en nombre de un buenismo bobalicón que provoca lo contrario de lo que pretende." En este caso se hace referencia al término sin mencionar de manera explícita a la política exterior. Curioso es pues la breve vida de esta palabra. Breve, pero propia, pues parece que a día de hoy muchos la emplean pero nadie ha podido acotarla, domesticarla. Siendo así de buscona, me subo yo también al tren y diré la mía sobre lo que honestamente pienso que es el buenismo. Aunque quizá al final precise de otro vocablo propio en lugar de apropiarme de esta moda. A diferencia de los autores citados anteriormente, creo que el Buenismo va más allá de una política determinada de un gobierno determinado. Creo que es una tendencia que arraiga con fuerza en la sociedad, o al menos en un sector nada despreciable de ella, y que un partido (el socialista) ha conseguido captar o inducir, en un complejo sistema de realimentación. Desconozco si el secreto de su éxito popular reside en responder a una demanda buenista por parte de la población o el haber sabido inculcar dicho modo de ver las cosas en ella y luego recoger los frutos. Es muy probable que sea la suma de ambos factores, pesando -en mi opinión- más lo primero que lo segundo. Ejemplos de actitudes buenistas que podemos observar a diario, o que tenemos frescas en la memoria colectiva podrían ser: