Más Patanería: "De Vacaciones"
por Pan_ama, publicado el
Como decía Ortega y Gasset: "Yo soy yo y mis circunstancias. Sin mis circunstancias, yo no soy yo". Bien, obviamente la patanería no podía escapar a dicha proposición, y el patán es el patán y sus circunstancias. Y si bien a una circunstancia no se le puede adjetivar de patana en sí misma, sí que pueden ayudar a extraer del patán lo peor de sí. De esas múltiples circunstancias o situaciones, de las cuales se podría derivar una saga -veremos si cuaja- en la noche de hoy quería dedicarle unas líneas a una en particular, cada día más extendida: Las Vacaciones. Este concepto actualmente ha trascendido al tradicional veraneo de semanas de duración, hamaca y siesta con botijo en plena canícula. Ahora las vacaciones se hallan desperdigadas durante el año, a saber: Semana Santa (o "spring break"), verano, navidades y "puentesde". Todo un mercado para pequeños viajes y también para que el vacaciona en los alrededores de su domicilio habitual. Es una época donde la conciencia y la alerta en general se relajan, se entumecen y la patanería campa a sus anchas en todas sus expresiones. Especial atención merece el cóctel explosivo de días de vacaciones y temporada navideña. Es letal a la hora de padecer la implacable acción del patán. La combinación de un periodo corto y síncrono de días libres con la orgía consumista de los centros comerciales provoca situaciones patanas que se pueden identificar con frecuencia, a saber:
- ERC inducida por hipnosis: el patán, cuando sale con su familia o amigos a celebrar de forma festiva la práctica de ese deporte llamado la Compra Compulsiva Irracional, queda cegado de su entorno, y sus receptores sensoriales se bloquean en escaparates, lucecitas y demás parafernalia. Esto provoca un efecto de Enajenación de Realidad Circundante aumentado, que se traduce en tropeles de gente cruzando pasos de peatones con el semáforo en rojo (sin hacer atisbo de mirar si vienen coches) con los consecuentes atropellos o incidentes.
- DVV en los puntos neurálgicos de las tiendas: a menudo acompañada por Estridencia. Me explico. El periodo vacacional es el único donde el patán invierte tiempo en convivir con su pareja/familia. De ahí que la mayoría de solicitudes de divorcio vengan en periodo post-vacacional. Es lamentablemente habitual ir a una tienda o centro comercial y comprobar el colapso que provocan algunos patanes con actitudes totalmente estúpidas en sus compras. Por ejemplo, ponerse a decidir para quién es cada regalo en la cabeza de la cola para envolverlos, mostrar indecisiones absurdas en la misma línea de caja, a la hora de decidirse por cualquier cosa (reproduciendo discusiones conyugales que no deberían traspasar el hogar) y así un largo etcétera. Esta Desproporción en el Volumen Vital provoca que la experiencia de realizar una compra, aunque sea ordinaria, en época navideña se convierta en un calvario.
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