"No, pero si malo, no es..."
por Baltasar Cafrade, publicado el
A pesar de la típica tendencia a emitir juicios de valor que tenemos los latinos, al final rara vez condenamos a nadie. Nos cuesta enviar a alguien a las eternas calderas de Pedro Botero. Tras una larga crítica, solemos acabar con un "no, si mala persona, no es, pero..." Entonces, si realmente creemos eso, ¿por qué solemos vilipendiar tanto al personal? Para poder analizar este fenómeno, primero de todo hemos de preguntarnos...¿En qué consiste ser bueno, o malo? Para ello creo que lo más apropiado sería recurrir a las definiciones que en su día nos dió Carlo M. Cipolla, en su libro "Allegro ma non troppo". En él, se clasifica a los seres humanos según su comportamiento, a saber: - Bueno o Inteligente: persona cuyas acciones provocan un bien a terceros a la vez que provocan un bien a sí mismas (todos salen ganando) - Inocente o cándido: aquellos que provocan un bien a otros a costa de provocarse un mal a sí mismos (salen perdiendo ellos mismos) - Malo: los que se aprovechan de otros, haciéndoles el mal para sacer beneficio propio (sólo se benefician ellos) - Estúpidos: seres que provocan el mal a los demás y encima con su acción también a ellos se provocan un mal (todos salen perdiendo) Aunque destacadas y deleznables, las personas malas realmente son pocas si las contamos en proporción al resto de la humanidad. Mientras más daño hacen a más gente para sacar más beneficio personal, más malas son. Dictadores, políticos corruptos, a saber... haber "los haylos", pero quizá no lleguen al 1% del total. Lo que pasa es que "un solo pescado podrido es suficiente para que toda la cesta de pescado huela a podrido", como rezaba el dicho. Ahí está el tema, la raíz de la cuestión; que la naturaleza del bien y del mal son esencialmente distintas. Del mismo modo que es infinitamente más sencillo romper una copa de cristal que recomponerla, el mal fluye y se expande de una forma infinitamente más eficiente que el bien. Dicho de otro modo, no hay ningún pescado "suficientemente fresco" para hacer que toda la cesta huela a pescado fresco. De hecho, tampoco la mayoría de pescados frescos podrían hacer esa labor. Sin embargo, si la inmensa mayoría de la gente no es mala, ¿a qué se debe este omnipresente olor a podrido? Se debe a que también la actitud estúpida contribuye a ello. Y el porcentaje de estúpidos en una sociedad, por desgracia, dista de ser despreciable, a pesar de que tampoco sea el mayoritario. Un 10% de individuos estúpidos, en una sociedad suficientemente densa, sería suficiente para que la experiencia vital diaria fuese, en promedio, desagradable, negativa. Les invito a que, en su devenir cotidiano, lleven la cuenta de todos aquellos actos de profunda estupidez que contemplen, y el tiempo que transcurra entre ellos. Verán que son suficientes como para justificar un intenso olor putrefacto. Aunque la mayoría de gente "es güena".
, de :
no
Burbujadefuego, de la ira:
Sí que hay mucha estupidez, algunas conscientes otras inconscientes, que están acabando con los recursos del planeta. No son pocos, no, también estoy de acuerdo que hay más de ese 10 % que están intoxicando al resto de la canasta . Como decía Aristóteles: “caer la primera vez fue inexperiencia. Caer otra vez, estupidez seria.”
Cuttermadheads, de HELL:
La gente llega a ser todo lo mala que se le llega a permitir: Si consentimos actitudes déspotas, bien maridos que maltratan psicológicamente a sus mujeres, bien niños mal criados que bromean haciendo sufrir al débil, si se consiente con sumisiones arcaicas la ley del más fuerte o el más listo, entonces la culpa de estar rodeados de estúpidos es nuestra. Hoy mismo dos chavales han arrojado un vaso de refresco por el balcón y casi me dan en la cabeza, riéndose......pues no lo consiento, DENUNCIA AL CANTO! no creo que vuelvan a repetirlo. La mayoría del vecindario es adorable, pero estos chavales han jodido la calma que reinaba en este lugar, porque seguro sus padres les han consentido desde pequeños todas las travesuras, creyéndose que cuando crezcan los demás se los vamos a consentir también. Padres, por favor, no creen monstruos!!
Admiradora, de En-su-Burbuja:
Baltasar, concuerdo en tu reflexión acerca de la estupidez y me asombra la claridad mental del Cipolla para dividir la condición humana en algo más que el bueno-malo que la filosofía tradicional nos muestra. Para un futuro próximo artículo: ¿podrías desarrollar la figura del inocente?
laceci, de Aqui:
Ese porcentaje de estúpidos habría que revisarlo, yo no estoy tan segura de que sea tan bajo...
Tau, de *:
Güeno , procuraremos no tropezar dos veces con el mismo estúpido .....; )
Añadir mi opinión: