Costumbres Urbanas
por Mireia Madueño, publicado el
Existen momentos que, aún siendo cotidianos, no tenemos recursos para afrontarlos como es debido. Comportamientos que se quedan cojos debido a que nadie nos ha enseñado cómo reaccionar. Me gustaría explicar algunos pocos ejemplos sencillos...
Si alguien nos dice "gracias", respondemos "de nada". Hasta ahí todo bien. Pero... ¿qué se responde cuando nos dicen "perdone"?. Pensad sobre ello. Imagina la situación. Estás en el autobús, le das un toque a alquien con el bolso sin querer, la otra persona se gira y tú sueltas un "uy, perdone". ¿Qué respuestas obtenemos a cambio?. ¿Os dáis cuenta que no hay una respuesta estándar a una disculpa?. En algunas ocasiones es "no es nada", pero en otras muchas, la otra persona no sabe qué decir y, o bien no dice nada, o lo peor; hace un amago de gesto o reacción, que suele consistir en un "Naahhh..." que se desvanece, cuando no en la simple emisión de un sonido sin semántica aparente. Es muy curioso.
Cuando vemos de lejos a una persona conocida, y la hemos identificado ya y asu vez ella nos ha identificado a nosotros, pero se está todavía muy lejos como para saludarla... ¿qué hacer?. Es terrible esa situación. Claro, al haberse ya producido la identificación mutua, apartar la vista de esa persona se podría interpretar como un signo de desprecio, pero por otro lado si mantenemos la mirada fija en esa persona la situación es poco menos que violenta (a menos que esa persona se trate de nuestra pareja o similar). Empieza entonces un baile de miradas perdidas, que acaban en una decisión sabia que es acelerar el paso para precipitar el momento del saludo seguro y acabar con esa violenta incertidumbre.
Pero, aún peor... ¿qué ocurre cuando la persona que nos topamos con ella es lo suficientemente conocida como para no ignorarla pero lo suficientemente desconocida como para saludarla efusivamente?. Es decir, esas personas que están en ese frágil equilibrio, ese umbral entre el entorno de mis conocidas y el universo de la masa desconocida. Es también muy violento.
Deberían entregarnos manuales precisos que nos dijeran qué hacer en esos momentos, ¿no creen?
gg7ty, de :
esta del nabo
Jenny, de Quebec:
El truco de hacer que estás teniendo una discursión acalorada por el móvil siempre va bien
BOLA, de MEXICO:
Si totalmente de acuerdo, es muy curiosa la diversidad de respuestas que tiene el ser humano para diferentes situaciones, lo importante sería tener la capacidad para entender el porque de sus respuestas. Cuando a uno le pasa eso, es muy incomodo pero actuamos de igual manera,,
Cean, de España:
Otra situación es cuando en un mismo día te encuentras varias veces con la misma persona. Por ejemplo, al entrar y al salir de tu casa te encuentras con la persona de la tienda que hay junto a esta, ¿se le saluda sólo una vez, varias, siempre?
Hatshep, de España:
¿Y esa situación extraña en una acera en que, a pesar que sabemos que se cede el paso al que circula por la derecha (¿lo sabemos todos?), te encuentras frente a alguien que no hay manera de esquivar y hay dos o tres ademanes absurdos en que parece que vayáis a chocar? En cualquiera de los casos, me da la sensación que una sonrisa es una buena respuesta.
alias, de acapulco:
esta mal
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