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Tiqui (Taca), sobre el artículo Ser Especial":
"El tema es interesante, aunque personalmente no creo en esa división entre mediocres y especiales. Hay gente que tiene facilidad para determinadas act..."

Alejandra (méxico), sobre el artículo Ser Especial":
"Tengo un cuate que canta muy bien, pero es bastante feo. En un kareoke bar un caza talentos le ofreció una oportunidad en un programa de TV pero tenía..."

Arianrot (buscando a Curreta), sobre el artículo Ser Especial":
"Al final todo es cuestión de marketing.. es la triste realidad... Lo importante no es que hablen bien o mal de ti, pero que hablen. ¿no?..."

Ser Especial

por Pan_ama, publicado el

¿Tienes alguna habilidad especial? ¿Destacabas en la escuela por sacar buenas notas, jugar bien a fútbol o contar los mejores chistes? ¿Eres autor de alguna obra artística relevante? ¿Crees que tienes ideas geniales, pero nunca las has sacado a relucir? Si has respondido afirmativamente a alguna de estas preguntas, quizás seas una persona especial, sobresaliente. Pero ¿en qué consiste ser especial? Precisamente en eso, en sobresalir de la masa, en destacar "por encima" (o "por debajo") de la mayoría. En algunos casos sonados, como serían los grandes genios y pensadores de la humanidad, las estrellas del rock o los deportistas de élite; no hay duda de que se trata de seres especiales. Sin embargo, ¿qué porcentaje de la población mundial representan? En este caso estaríamos hablando de personas extraordinarias, singulares (que no únicas, pues todas lo son). En cualquier caso, sigue sin tratarse del mismo asunto. Seguramente todos conocemos a personas "especiales" y "anónimas", pero que potencialmente sí podrían llegar a ser especiales, extraordinarios, incluso saltar al estrellato y ganarse un lugar en la historia o en las enciclopedias. Pero la pregunta sigue siendo la misma: ¿Cuándo se es especial? ¿Cómo detectar a alguien que destaca? La respuesta a esta última pregunta es subjetiva: depende del entorno. Alguien que es el alma de una fiesta porque tiene cierta habilidad para cantar en el karaoke puede diluirse en un océano de mediocridad en mitad de un coro semiprofesional. Se destaca siempre respecto a una muestra estadística, también llamada universo. Quien destaca en él, ya sea por el nivel de sus habilidades o por la originalidad de las mismas, se le puede considerar especial. ¿Se puede medir esta destacabilidad? ¿Dónde está la frontera entre el mediocre y el destacado? No creo que haya una respuesta formal, pero podemos establecer aproximaciones, o convenios. Si, en un universo amplio de individuos, una cierta habilidad se considera una variable aleatoria pura (lo cual ya es una simplificación bastante importante), el reparto de dicha habilidad adoptaría una distribución Gaussiana o normal, donde el 68% de los individuos no se desviaría demasiado de la media (los mediocres). No es difícil pues pensar que en nuestro entorno podemos conocer a alguien que pertenezca a alguno de estos 32% restantes. A partir de aquí, de entre todas las posibles combinaciones, surgen una serie de perfiles que merece la pena analizar:

  • El que es Especial pero no quiere serlo: o que rechaza reconocerlo, por más que casi todo su entorno lo haga. Puede ser el caso de personas tímidas, introvertidas, o con un sentido de la modestia algo distorsionado. Son genios potenciales en la sombra, talentos que nunca llegan a cuajar, a saltar al ruedo para el beneficio de todos, empezando por él mismo.
  • El que es mediocre pero aspira a ser Especial: es un caso especialmente extendido y notorio, puesto que se trata de seres frustrados por su medianía pero con un ego lo suficientemente grande como para desear ser famosos, aclamados, reconocidos por la masa como cura a su complejo de inferioridad. Es por eso que es frecuente verlos en el mundo de la política o la empresa, donde la falta de excelencia se puede camuflar con diferentes trucos o engaños. Este tipo de gente, al contrario de los anteriores, no aportan casi nada positivo a la sociedad, más bien lo contrario: remover su mediocridad al viento.
Para los primeros, el consejo sería que perdieran el miedo a un éxito donde probablemente se encuentren mucho más cómodos de lo que piensan, y que consideraran sus talentos no como algo exclusivamente propio si no como un bien digno de ser compartido. Para los segundos, el consejo sería recordarles que todos somos únicos aunque no seamos extraordinarios, y que existen una infinidad de habilidades que pueden vivir latentes en nosotros, y que quizás estén por descubrir. Por último, ser mediocre no es ningún fracaso, en tanto en cuanto tener la conciencia de serlo ya supone en sí mismo salir de esa mediocridad. El auténtico mediocre nunca lo reconocerá, siempre buscará criticar la excelencia, atacar al extraordinario... o en última instancia autoengañarse.

COMENTARIOS:

Tiqui, de Taca ():

El tema es interesante, aunque personalmente no creo en esa división entre mediocres y especiales. Hay gente que tiene facilidad para determinadas actividades, pero también puede tener dificultades en otras. Lo que le puede traer mucho sufrimiento, sobre todo en la infancia. Pero eso no los hace especiales en contraposición a mediocres , sino que son diferentes en ciertas características. Para dar un ejemplo, existe una forma de presentación del autismo llamada síndrome de Asperger, que provoca en quienes lo padecen una carencia de habilidades sociales y una exacerbación de determinadas facultades intelectuales. Los que tienen algún grado de Asperger (se piensa que Einsten) suelen tener vidas sociales poco satisfactorias porque no pueden relacionarse adecuadamente con los demás, quienes los consideran raros , sobre todo en las primeras etapas de su vida. Eso les puede traer fracasos escolares a pesar de su aparente genialidad. La película Ben-X muestra claramente la vida de un adolescente con un grado avanzado de Asperger que le impide totalmente el contacto social. Lo mismo suele suceder con los que son considerados especiales por destacarse en alguna disciplina física, como un deporte. Creo que lo mejor que le puede pasar a un niño con habilidades especiales es procurar que pasen lo más desapecibidas posibles en todos los ámbitos en los que se desarrolla, porque emocionalmente el trato diferenciado o considerarlo especial puede dejarle marcas imborrables en su personalidad. Lamentablemente y por diversos motivos, a veces los padres son los primeros en genializar a sus hijos, cuando lo que hay que tratar de hacer es precisamente lo contrario: socializarlos. Si el hijo se va a llegar a destacar en algún momento, es mejor que lo haga en la edad adulta cuando tiene mayores elementos emocionales para manejar su realidad personal diferenciada. Además, es lindo ser mediocre porque se puede fracasar y volver a empezar sin culpa. ¿Volvió Pan_ama?

Alejandra, de méxico ():

Tengo un cuate que canta muy bien, pero es bastante feo. En un kareoke bar un caza talentos le ofreció una oportunidad en un programa de TV pero tenía que hacer una audición como todo mundo, aunque su lugar estaba ya garantizado. Lo acompañe al casting y a la hora de la verdad, se retiró y me dijo ay no, si voy a hacer fila prefiero audicionar para Big Brother Y de hecho lo intentó varias veces sin éxito. Ha tratado en otras cosas sobresalir en TV y teatro pero en donde es fundamental la belleza física. Me frustra ver que no explota su verdadero talento y busca sobresalir por algo que en definitiva no es. Es como si Susan Boyle hubiera preferido participar para Nuestra Belleza UK.

Arianrot, de buscando a Curreta ():

Al final todo es cuestión de marketing.. es la triste realidad... Lo importante no es que hablen bien o mal de ti, pero que hablen. ¿no?

Burbuja, de aire ():

Cuando alguien nos parece especial, es porque en su conducta rompe los moldes de lo que normalmente esperamos en ciertas circunstancias, lo que nos hace pensar que su trayectoria vital ha sido diferente a la del resto de los normales, incluyendo el determinismo biológico que llega a caracterizar ese determinado tipo de personalidad dotado de tales capacidades en su peculiar manifestación. Todo es resultado de la interacción del ambiente y la herencia genética.....no busquemos tres pies al gato.

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