Patanería (IV): Posturas Absurdas
por Pan_ama, publicado el
No todas las facetas de la patanería son igual de graves o están homogéneamente repartidas en todas las sociedades. En esta entrega de la saga sobre la patanería hablaremos sobre unos fenómenos muy comunes entre sociedades como la española u otras similares donde predomina el lenguaje emocional. Y no olvidemos que el lenguaje que se usa determina también la actitud. O vice versa. Me refiero a la Autodefensa Absurda (AA) y al Enroque Absurdo (EA). Se tratan de las actitudes más descorazonadoras con las que no podamos encontrar a la hora de interaccionar con el prójimo. Autodefensa Absurda: Consiste básicamente en considerar cualquier alusión personal como un ataque en toda regla, y adoptar una postura a la defensiva bastante agresiva. Es propio de patanes tener una nula tolerancia a la crítica. De la autocrítica ya mejor ni comentar. Todo se convierte automáticamente en insulto sin solución de continuidad. Ni siquiera un reproche en tono correcto ante un acto incívico provoca un solo instante de bochorno o reflexión en un patán. Más bien al contrario, se torna agresivo y echa mano de frases tan lamentables como aquél "Yo hago lo que me da la gana". También les resultará familiar la experiencia de realizar un comentario ligero y bienintencionado a alguien, pero que digamos se aleja de la mera adulación para que obtengamos una respuesta del tipo "oye que yo no me he metido contigo" o similar. De nuevo Autodefensa Absurda. De algún modo, el patán considera cualquier alusión a su persona o a cualquier cosa que haga como un ataque del que debe defenderse a toda costa y empleando cuanto más lenguaje emocional mejor, para intentar llevar a su interlocutor al terreno de lo estúpido y absurdo, donde nunca se consigue nada, pero donde el único que tendría algo que ganar en todo caso siempre es el patán. Enroque Absurdo: Otra actitud similar es la no ceder ni un milímetro en ninguna discusión, y mantener las posiciones iniciales propias hasta extremos rídiculos. "Lo sé, lo sé, pero no me vas a convencer" o "No pienso cambiar de opinión", son frases que seguro hemos escuchado más de una vez. El patán se aferra a sus creencias y convicciones y considera que contrastarlas o ponerlas en duda es un acto de debilidad por el cual podrá ser atacado (y por lo tanto habrá de aplicar la autodefensa absurda), así que, dado el típico de debate de comensales a la hora del café/copa/puro; los patanes cercenan cualquier posibilidad de verdadero diálogo mediante el Enroque Absurdo (y a menudo Estridente) en sus posturas. Nunca aceptar nuevas ideas. Nunca plantearse las propias. Defender cualquier cuestionamiento sobre ellas de forma agresiva para que luego todo permanezca como estaba, pétreo. Es decir, discutir por puro deporte. El extremo más absurdo del E.A. viene cuando el personaje "enrocado" acaba tomando conciencia de que realmente pueda estar equivocado, y que lo más inteligente sería aceptar las ideas expuestas por otro, pero sin embargo eso sería considerado como una cesión inaceptable y en el enroque se vuelve más tozudo y sinsentido; con lo que se le da salida a la discusión recurriendo nuevamente a la A.A. Aceptar críticas ajenas y saber dialogar y discutir ideas dejando puertas abiertas a la incorporación de éstas a las nuestras es la base fundamental para el aprendizaje y el progreso. Estar constantemente alerta y en actitud defensiva ante cualquier cosa que venga del exterior, es una de las mayores patanerías en las que se puede incurrir. Próximo episodio: Desproporciones
Ermitaña, de Montserrat ():
El artículo me ha gustado mucho porque define muy bien los dos conceptos principales para que se de la incomunicación con los que tropezamos diariamente. Es importante saber encajar las críticas, cierto. Aunque concordarás conmigo que una actitud “típicamente patana” es la de dar consejos y pretender que el “aconsejado” vea las cosas de la misma manera que yo: por imperativo! tiene que ser así y tienes que obrar de esta manera!. Por esta razón creo que automática e inconscientemente seleccionamos las críticas, los consejos que nos pueden ayudar y hacernos progresar, de los que no. ¿Aceptarías tú una crítica, sin cuestionártela, proveniente de una persona que no ha vivido las mismas experiencias que tú? ¿Dialogarías con alguien que es incapaz de “meterse en tus zapatos ?
patanata, de las pampas ():
Me siento muy identificada con este tipo de patanería
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