¿El fin de un Sueño?
por Pan_Ama, publicado el
La "Carrera Espacial" está agonizando. El desastre del Columbia ha sido la triste crónica de una muerte anunciada. Desde que ocurrió la explosión del Challenger, la NASA se vió forzada a entrar en un callejón sin salida del que ahora vemos su límite. Los progresivos recortes presupuestarios han ido cancelando paso a paso el programa espacial de Estados Unidos, empezando por sus aventuras más románticas (El proyecto SETI, por ejemplo), siguiendo por las misiones no-tripuladas a los confines del Sistema Solar (Pluto Express, otro ejemplo), hasta limitar el presupuesto disponible a la tan grande como incierta empresa de la construcción de la ISS (La Estación Espacial Internacional). A nadie se le escapa que este proyecto, el de la Estación, depende en gran medida de los viajes a órbita del Transbordador Espacial, que tras la pérdida del Columbia, ya sólo se limita a 3 naves (Discovery, Atlantis y Endeavour), que de momento no van a volar claro está al menos hasta que una comisión de investigación aclare las causas reales del accidente. Pero el problema es sin duda de consecuencias mucho más profundas. No sería nada extraño afirmar que con la tragedia del Columbia es posible que termine la aventura del vuelo espacial tripulado. Si no para siempre, si para una generación. Y es que, retornando a lo expuesto al principio, la NASA hace años afirmó en un documento interno que si otro desastre como el del Challenger ocurría, se pondría punto y final al programa del Transbordador Espacial, que es, en la práctica, el principal programa para llevar seres humanos al espacio. Los transbordadores son carísimos aviones hechos a mano, diseñados en los años 70 y con millones de piezas; lo cual los convierte en artefactos que si bien fueron de una utilidad indiscutible en su época, ahora se habían convertido en un problema reconocido por la propia NASA, que ya no sabía que hacer con ellos, pues empezaba a no ser rentable. Pero mientras otras soluciones llegaban (también basadas en tecnología de mediados del siglo XX, como el X-34, X-38, etc.. proyectos también cancelados), lo único que se podía hacer era mantener a los transbordadores en activo; a pesar de cada vez era más frecuente ver suspensiones de despegues por fallos técnicos, etc. Estaba pues cantado que tarde o temprano uno de los 4 acabaría malogrado, con toda su tripulación incluida. Con el programa del Transbordador Espacial suspendido hasta quién sabe cuando, las únicas naves que quedan para llevar astronautas al espacio e intentar que el proyecto de la Estación Espacial no quede oficialmente declarado chatarra antes incluso de ser finalizado; son las rusas Soyuz, que emplean tecnología todavía más obsoleta y espartana si cabe, y con una cuota de accidentes en sus cohetes similar o superior a la NASA. En resumen, me temo que en 30 años hemos pasado de dar vueltas por la Luna a que el vuelo espacial se limite a una actividad residual, donde ya solo vuelen satélites de comunicación y eventualmente a otros cacharros no tripulados como sondas científicas interplanetarias, pero poca cosa más. En el S.XXI el papel de ciencia puntera, fronteriza, ha sido abandonado por el Espacio y en su lugar se sitúan otras, como la biotecnología, las telecomunicaciones o la Física de Partículas.
Salomon Estiarte, de Valladolid ():
Todo el mundo se imaginaba, hace apenas unas decadas, que en el siglo XXI todo serían naves espaciales surcando el espacio y visitando otros planetas como el que visita un parador, pero mucho me temo que, al menos la primera mitad de siglo, va ha ser testigo del fin de un sueño como dice el artículo. Me preocupan las consecuencias simbólicas que ello implica. La humanidad reconoce su fracaso. El paso de Neil Amstrong se ha quedado en nada?
Eugenia Velasco, de Madrid ():
Lo peor del tema es el siguiente: cada vez que el transbordador espacial subía a visitar la Estación ISS, cuando se acoplaba aprovechaba sus motores para darle un empujoncito a la estación para evitar que fuera cayendo a la Tierra poco a poco como la MIR o el Skylab. Ahora, con los vuelos suspendidos, con solo la Soyuz para subir a la ISS que no tiene la suficiente potencia para dar ese empujoncito, es posible que la estación acabe cayendo al mar.
Añadir mi opinión: