Convencer sólo a Uno
por Pan_Ama, publicado el
Como tercer y presiento última entrega de la saga de artículos referentes a la antisabiduría popular, y a sus frases y coletillas famosas; en este caso centraré mi objetivo sobre la filosofía del "Convencer sólo a uno". Me explicaré: cuando se perpetra una campaña de promoción/sensibilización/etc (o cualquier otra cosa acabada en -ción), siempre se utiliza como argumento en su defensa aquello del "No importa, mientras consigamos convencer a una sola persona, merece la pena". Una vez más, como pasa en todas estas frases, en una primera aproximación parece convincente. Están hechas para eso, para matar el tema de cuestionar los fines... Pero también una vez más, un breve instante de análisis crítico nos lleva a ver que esta forma de ver las cosas no se aguanta por ningún sitio. Uno se siente tentado a pensar que sí, que mientras se convenza a uno solo, la cosa merece la pena. Pero veamos, cuando se lanza un mensaje de forma masiva, hay que tener en cuenta también que se puede lograr justamente el efecto contrario del que se desea. Dicho más someramente, puedes convencer a uno sólo de lo que pretendes, pero puedes convencer a mil más de todo lo contrario. Un ejemplo que se me ocurre ahora mismo serían las campañas de sensibilización contra la droga destinadas a los jóvenes. La mayoría de nosotros pensamos que en realidad no terminarán con la lacra de la drogadicción, pero siempre se piensa "bueno, si consigue convencer a uno solo que salga de ella, bien está". Pero nadie piensa de que esos anuncios a su vez pueden acabar de empujar a muchos otros a la droga, debido a que a menudo representan estereotipos sociales que mucha juventud resentida detesta. Otro ejemplo estaría en usar medios inadecuados para difundir mensajes que no tienen nada que ver con éstos. Por ejemplo cuando vemos a individuales u organizaciones empleando diminutas cuñas en programas de TV masivos (masivos = basura) para difundir su discurso. No cuentan con que todo su trabajo de años se puede ir al garete porque se les ocurrió relacionar por siempre jamás su causa con la telebasura. Todo al traste por intentar "convencer al menos a uno". Dejo el caso de los anuncios de Tráfico para otra ocasión. Así que hay que andar con mucho cuidado a la hora de plantear según que cosas, porque todas tienen sus dos caras o dos asas; y toda acción puede provocar múltiples reacciones, se trata de que en su suma o promedio respondan a nuestras expectativas u objetivos. Porque si no, nos arriesgamos a meter la pata. "El No ya lo tienes", "De que te preocupas?", "Si conseguimos convencer solo a uno"... son proposiciones de una forma de pensar a mi modo de ver más bien pusilánime, de ahí que estén tan y tan extendidas por nuestra sociedad.
Añadir mi opinión: